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“DIOS HACE MUCHO CON LO POCO”

“Y vino el ángel de Jehová, y se sentó debajo de la encina que está en Ofra, la
cual era de Joás abiezerita; y su hijo Gedeón estaba sacudiendo el trigo en el
lagar, para esconderlo de los madianitas. Y el ángel de Jehová se le apareció,
y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente. Y Gedeón le
respondió: Ah, señor mío, si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha
sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros
padres nos han contado, diciendo: ¿No nos sacó Jehová de Egipto? Y ahora
Jehová nos ha desamparado, y nos ha entregado en mano de los madianitas”

Jueces 6:11-13.
Introducción

Época de los jueces, después de la conquista y anterior a los reyes, tiempo de
crísis, anarquía y falta de liderazgo (1.050-1.000 a.C.), el pueblo cae en
permante apostasía y desacato a la ley, tiempo de caos espiritual, moral y
social; “cada uno hacía lo que bien le parecía”, es la frase que describe el
libro y la realidad de la nación en ese tiempo. Dios los entrega a los pueblos
paganos. Los madianitas eran moradores del desierto, de profesión
mercaderes, el suegro de Moisés era madianita, enemigos de Isreal y aliados
de los amorreos, controlaban por mas de siete años el vasto territorio de Israel
y sometían a los hebreos, robándole sus cosechas y todo el fruto de la tierra.
Una gran lección que se extrae de este libro es que, sin lugar a dudas, los seres
humanos nunca aprenden bien las grandes lecciones que la historia da a los
hombres, y repiten reiteradamente los mismos errores.

Presentación

Gedeón (“cortante”) es un joven insignificante y pobre, hijo de Joás abiezerita,
de la tribu de Manasés, vivia en Ofra. Este, junto a su padre, escondían un
poco del trigo que los madianitas, con toda seguridad, les robarían como
solían hacerlo en cada cosecha: “y no dejaban qué comer en Israel, ni ovejas,
ni bueyes, ni asnos” (v. 4), este joven era muy poco lo que hacía, quizá hasta
insignificante, no obstante, esta pequeña, pero valiente acción, la observó el
Señor y le agradó en gran manera, y el ángel de Jehová se le manifestó,
Gedeón no entendió claramente las palabras divinas: “Y el ángel de Jehová se
le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente” (v.
12).

Aplicación

Lo poco que Gedeón hacía agradó el corazón del Eterno. Muchas veces los
pequeños detalles son los que hacen la diferencia. Dios hace mucho con muy
poco, Moisés fue ante el faraón con una sencilla vara (Éxodo 4:1-5), con una
quijada de asno Sansón mató 1.000 filisteo (Jueces 15:9-20), el joven David
mató al gigante soldado filisteo Goliat con una piedra lanzada por su
insignificante honda (1ª. Samuel 17:40-51), Jesús alimentó miles de personas
multiplicando 5 panes y dos peces (Mateo 14:13-21). Jesus escogió 12
hombres demasiado sencillos, del vugo, sin letra y los convirtió en sus 12
apóstoles (Marcos 3:13-19), Pablo dice que Dios escogió lo menos
considerado para hacerlos grandes delate de El (1ª. Corintios 1:25-29). Fue
suficiente una simple ofrenda de dos blancas, de parte de una viuda, para que
el Señor usara a este sencilla mujer como ejemplo de generosidad (Lucas
21:1-4).
No temas poseer poco, no tener un gran nombre, no contar con mucha fuerza,
grandes riquezas, grandes títulos universitarios; “Por lo cual, por amor a
Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en
persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”
2ª. Corintios 12:10.
“Mejor es lo poco con el temor de Jehová, Que el gran tesoro donde hay
turbación” Proverbios 15:16. Tú hermano haz lo posible, Dios lo hará lo
imposible: “Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más
abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa
en nosotros” Efesios 3:20.

Culminación

Amado hermano nunca pienses que lo poco que tienes, lo poco que eres, y lo
poco que sabes es un impedimento para que Dios te use. Observamos cómo la
mayoría de los creyentes son para el mundo; gente inculta, ignorante, sin nada
rescatable. Están en la periferia, barrios pobres, países del tercer mundo, sin
educación. Son ex algo: ex drogadictos, ex alcohólicos, ex presos etc.
¿Es cierto? Sí, la Biblia lo dice. Pero es verdad también que los que creen ser
algo, en realidad no son nada. El rico, el culto, el famoso, el talentoso, el
lindo, el intelectual, tampoco son nada; creen serlo, pero no son nada delante
de Dios, el Eternono mira nuestra pequeñez sino nuestro corazón e
intención:“Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel,
sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor” Mateo 25:30.

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